Este revolucionario enfoque para el diseño y desarrollo del Dr. Taguchi representa una de las más significativas aportaciones desde que comenzó la Revolución de la Calidad. Proporciona un método para desarrollar productos y procesos que se ven mínimamente impactados por fuerzas externas, tales como el ambiente, la utilización por parte del cliente o las condiciones de fabricación. Esto se consigue utilizando los principios de transformación de la energía para mejorar la respuesta objetivo hacia el funcionamiento perfecto, en lugar de tratar de eliminar los síntomas. Ello capacita a los ingenieros para:
Desarrollar productos y procesos que cumplan consistentemente lo que se espera de ellos bajo una amplia gama de condiciones de uso durante su ciclo de vida (duración y fiabilidad).
Maximizar la robustez: mejorar la función ideal del producto mediante el incremento de su insensibilidad frente a factores de ruido que tienden a degradar su funcionamiento.
Desarrollar o cambiar los conjuntos de fórmulas de productos y procesos para conseguir las prestaciones deseadas al mínimo coste y en el plazo más breve.
Simplificar diseños y procesos para reducir el coste.