El modo de gestión empresarial denominado TQM, o su variante japonesa CWQC, se basa en la conciencia de la necesidad de una serie de cambios en las actitudes, estructuras y funcionamiento de la organización.
La gestión ha de estar centrada en lograr para cada acción la satisfacción del cliente y la mejora continua, mediante la aplicación sistemática del ciclo PDCA, la utilización del trabajo en equipo y la implicación de todo el personal.
Las sesiones, dirigidas a nivel de personal de operación, se desarrollan con viñetas para reforzar los conceptos teóricos: